WiFi o cable, ¿qué es mejor para jugar en línea?

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WiFi o cable, ¿qué es mejor para jugar en línea?

Para que la experiencia del jugador en línea sea óptima, es vital que la conexión a Internet sea tanto rápida como estable. La configuración de las videoconsolas y el ordenador puede realizarse de forma inalámbrica a través de la red WiFi o mediante el cable de red tradicional. La situación de la vivienda, el uso general de la conexión o la tendencia del usuario a jugar en línea hacen que una opción sea más o menos atractiva. En nuestra guía de consejos útiles encontrará ideas para conseguir desde el punto de vista más técnico, cuáles son las condiciones que debe cumplir su conexión si desea disfrutar de horas de juego con las mejores puntuaciones. A continuación profundizaremos en ambos tipos de conexión siguiendo el ejemplo de la consola PlayStation 4 de Sony.

1. ¿Qué debemos tener en cuenta cuando jugamos en línea?
2. Comparación entre la conexión WiFi y la conexión por cable
3. La alternativa: FRITZ!Powerline


¿Qué debemos tener en cuenta cuando jugamos en línea?

Ping, lag, latencia, ancho de banda: no es fácil mantener la visión de conjunto. Lo ideal es que cada usuario establezca la conexión que elija para su consola u ordenador y comience a jugar. Poder jugar a videojuegos a través de Internet con personas de todo el mundo requiere de un nivel técnico elevado y la conexión puede verse afectada por factores de menor importancia. Por este motivo, el usuario debe asegurarse de que ha tomado las medidas necesarias para el buen funcionamiento de la conexión, al menos en lo referente a su red. La base consiste en saber valorar convenientemente las situaciones que pueden ocurrir durante el juego.

Es posible que no todos los jugadores sepan a qué se refiere el término "ping", muy extendido en el mundo de los videojuegos. En términos generales, se trata de una herramienta de diagnóstico que sirve para comprobar las conexiones de red. Mediante el "ping" se puede conocer si un usuario concreto está disponible en una red IP. Para ello, se envían paquetes de datos entre los usuarios. Además de la disponibilidad, también es importante el intervalo de tiempo que necesitan los paquetes hasta que llegan al receptor, así como los paquetes de respuesta al remitente original.

¿Qué papel juegan los retrasos?

Dentro del contexto de los juegos en línea, el "ping" se muestra, o bien como un número o bien como un diagrama de barras (similar al símbolo de la conexión WiFi). Si figura un número, la información estará expresada en milisegundos (ms). Otros conceptos ligados estrechamente con el "ping" son la latencia y el "lag". El primer término define la duración necesaria para la transmisión de los paquetes y se puede identificar con el "ping". En concreto, la cifra expresada en milisegundos es el tiempo de latencia. Cuanto mayor sea esta cifra, más se tardará en enviar y recibir paquetes con datos de juego. El usuario también deberá intentar mantener, tanto el ping como la latencia, lo más bajos posible. Esto se consigue, por un lado, eligiendo el servidor de juegos adecuado, por ejemplo, uno que tenga sede en Europa en lugar de Australia. De igual importancia es, por otro lado, establecer una conexión óptima entre la red doméstica e Internet.

Si el valor "ping" es demasiado elevado, la conexión no es estable o la línea está saturada, la experiencia de juego se verá afectada. Estas alteraciones se denominan "lags" (retrasos). Aquellos jugadores que tengan una conexión deficiente necesitarán más tiempo para enviar y recibir paquetes de datos importantes. El resultado es una visualización del juego asíncrona: los datos se envían más tarde y como resultado, el desarrollo del juego está más avanzado en el servidor que en la propia pantalla. En función de la tolerancia del servidor, los jugadores con peor conexión estarán más alejados de transcurso real del juego, en beneficio de a los demás jugadores. Debido a la complejidad de la configuración individual de la red de cada participante, así como de la ubicación del servidor, los "lags" nunca se pueden evitar por completo. No obstante, si se elige la conexión adecuada, sí que será posible reducirlos al mínimo.

2. Comparación entre la conexión WiFi y la conexión por cable

Tanto el WiFi como la conexión por cable se configuran rápidamente. Además, su manejo es sencillo y fiable. Sin embargo, sí que existen diferencias entre ambas conexiones: las grandes ventajas de la comunicación inalámbrica son la flexibilidad y el (prácticamente) ilimitado número de dispositivos que se pueden vincular y utilizar de forma simultánea. La PlayStation 4, la Xbox One y la Wii U se pueden configurar sin grandes esfuerzos en la misma red doméstica donde tenemos nuestro ordenador o nuestra Smart TV. Con un FRITZ!Box 7490 y el WiFi N (las consolas mencionadas no soportan el estándar de velocidad WiFi AC) se pueden conseguir tasas de transferencia de hasta 450 Mbps.

En la imagen se puede comprobar cómo sería con una conexión DSL a 50 Mbps. Si bien las velocidades del ejemplo de la PlayStation solo son aproximadas, estos valores son suficientes para realizar una clasificación general. En la segunda imagen se puede comparar exactamente la misma constelación con una conexión de cable. Destaca que la velocidad de transmisión de descarga es mayor en la conexión por cable, con 7,2 Mbps, que en la opción inalámbrica. La subida es incluso más rápida, llegando a los 0,6 Mbps. La tendencia muestra que la conexión por cable es más adecuada para los usuarios de videojuegos en línea. Al margen de los cálculos realizados por el sistema, las variaciones reales pueden llegar a ser incluso mayores.

¿Es adecuada la conexión WiFi para el juego?

¿Qué consecuencias tiene sobre el juego? Si se observan las cifras o la diferencia, se podría pensar que las conexiones inalámbricas no son adecuadas para jugar en línea. No obstante, esto no es así, puesto que el ancho de banda y con ello la transmisión de datos durante el juego tiene importancia, aunque esta es más bien secundaria. No se transfieren cientos de megabytes de datos, ya que la mayoría de los juegos calculan sus contenidos de forma local y solo intercambian datos a través de Internet para sincronizar los personajes del juego y el progreso de cada usuario. El volumen de datos de dichos paquetes no es demasiado grande y por lo tanto, la reducida cantidad de datos transferidos mediante la red inalámbrica no es demasiado relevante.

Un ping menor y más frecuente, así como —en el mejor de los casos— una ausencia de desviaciones, son parámetros más importantes que el ancho de banda en sí mismo, que puede ocasionar que la red inalámbrica sea más propensa a sufrir inestabilidad e interrupciones ocasionales. Por lo tanto y aunque el ancho de banda sea suficiente, durante la transferencia inalámbrica de datos puede haber interrupciones en la conexión que no suceden en la conexión por cable. Esto significa, sin duda alguna, que el proceso del juego es más vulnerable si la conexión es inalámbrica. En la práctica, varias opciones pueden funcionar bien.

3. La alternativa: FRITZ!Powerline

¿Le gustaría conectar su FRITZ!Box con un cable, pero no es posible debido a la configuración, las paredes o el largo despliegue de cables? En ese caso, lo que necesita es el FRITZ!Powerline. Coloque el adaptador en una toma eléctrica cercana a su FRITZ!Box y a su consola de videojuegos. La transmisión de datos tiene lugar a través de la red eléctrica. De este modo, podrá combinar las ventajas que le ofrece la conexión por cable con las de la red inalámbrica: la integridad de los datos estará garantizada y la transmisión estará libre de desviaciones.

Sin embargo, el FRITZ!Powerline le permite la máxima flexibilidad, pues tan solo necesita dos tomas de corriente. En la última imagen puede comprobar cómo las tasas de transferencia del FRITZ!Powerline 546E superan a los otros dos tipos de conexión. Como se reconoce en la imagen, las velocidades de descarga y de subida descienden con pequeñas variaciones en función de la velocidad de la conexión LAN.

Resultado

RESULTADO: la mejor opción para los jugadores es el cable. Es primordial, sobre todo, que exista una conexión constante. Las interrupciones del WiFi pueden —aunque no necesariamente— afectar a la estabilidad de la conexión o la velocidad de la transmisión de datos durante los juegos en línea. La posibilidad de que aparezcan interrupciones es mayor en el caso del WiFi que en las conexiones de cable LAN. Cuanto más rápido sea el juego y más datos deban transferirse, más paquetes deberán enviarse y recibirse a través de la línea de Internet. Por eso, si se trata de juegos multijugador, es recomendable optar por la conexión por cable, siempre que sea posible. El FRITZ!Powerline es más que una alternativa al despliegue de metros de cable.

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